sábado, 20 de junio de 2015

Recuérdale

Cuando una persona cercana se encuentre enfrentando momentos en donde sus bajos ánimos parecen controlarlo, no le digas que hacer... Tu deber será entregarle las herramientas para que esa persona por si misma, pueda controlar su vida y sus emociones. 

Entiendo que la situación sea un poco alarmante y desgaste un poco su corazón; sin embargo, ayúdalo a entender que la tristeza no es sinónimo de debilidad sino de fortaleza, que experimentar sensaciones de desasosiego y pasar por etapas donde falte notoriamente la vitalidad,  nos hace humanos. 

Enséñale la importancia de la comunicación; de hablar y de escuchar. Ayúdalo a comprender la dicha de no cargar en soledad, las oscuras situaciones en las que nos vemos inmersos; a conocer el significado de sentirse aliviado y acompañado en el camino de la vida.

Recuérdale que tiene una familia que LO AMA y daría lo que fuera por él. Una familia que en su parecer, parece juzgarlo pero nunca abandonarlo. Una familia que estará a su lado con o sin razón. Una familia que representa unión, bendición y fuerza.

Menciónale que es entendible que haya llegado a un punto en su vida donde no encuentra salidas; no obstante, es importante recalcarle que todo tiene solución siempre y cuando se encuentre dispuesto a buscarla; dispuesto a comenzar un proceso donde la felicidad no llega por si sola, sino que tiene que buscarla. Buscarla significa enfrentar verdades que no siempre son agradables; encontrar personas que le hacen daño, sentirse desolado e incomprendido por momentos. Si bien esto no deberá ser motivo para desanimarse en el proceso, sino para reconocer que tomar el control de tu vida significa lidiar y deshacerse de situaciones, personas, verdades, emociones ,etc... que son tóxicas para el libre desarrollo de su personalidad. 

Comunícale la importancia del OPTIMISMO.  De verle lo lindo a cada día,  de esperar siempre lo mejor, aun así lo mejor no esté cerca. Ayúdalo a disfrutar cada día, a realizar actividades que lo hagan feliz, a buscar qué le hace feliz, a sonreír más durante el día, a notar los pequeños detalles. Acompáñalo a tomar café , a hablar y a escucharse.

Refuerza con él, las ganas de vivir y soñar. Ayúdalo a buscar metas y propósitos. 

Recuerda que no existe un poder similar como el mantener una mente positiva.

Recuérdale que ahí estarás para él lista para escucharlo y alentarlo a vivir, a seguir viviendo. A vivir FELIZ.

Recuerda que : 
De aquí en adelante serás su guía,
su mentora,
y la persona en la que pondrá toda su esperanza.

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